Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2026

La ausencia de cine en Linares: un vacío cultural que duele

     Hace años que, al cruzar las plazas, las esquinas y las largas calles de Linares se nota un silencio que no debería estar ahí: el silencio de un cine que ya no existe. En una ciudad que palpita con identidad y cultura, la falta de un espacio cinematográfico digno es una herida abierta que limita nuestra vida cultural y social.     Lo más doloroso es que esto no siempre fue así. Varias décadas atrás, Linares contaba con diversos espacios donde el cine era parte activa de la vida comunitaria. Existía el cine de los padres capuchinos, el de los salesianos, el de la Escuela de Artillería y, por supuesto, el emblemático Cine Teatro Municipal. Eran lugares de encuentro, de formación y de asombro, donde generaciones completas crecieron viendo películas, compartiendo emociones y construyendo recuerdos colectivos. Hoy, en cambio, la realidad es desoladora: no contamos con ninguna sala de cine en funcionamiento. En una ciudad que ha crecido en población y que aspira...

Algunas páginas que te pueden interesar

    Revisa los siguientes links, de seguro serán de tu interés. https://grupoigneo.com/biblioteca/ediquid/nuevas-voces/la-caja-negra-de-laton-jorge-beltran/?srsltid=AfmBOopxPZj5MVAb0CeNP9ROvo2Yc5uoZO1cdqR9wb6XOLL6yX4jSmj5 https://www.diarioelheraldo.cl/noticia/entre-la-ignorancia-y-la-falsa-sabiduria https://www.septimapaginanoticias.cl/jorge-beltran-la-importancia-de-la-historia https://www.buscalibre.cl/?srsltid=AfmBOoodTU7U-D6opHMdakDFk_ANEmL_WIVrl1qcpR0QqwPNbOKhX1GC
       Pasaron las horas y todo volvió a la normalidad, luego de lo ocurrido, Emilia comenzó a preparar la once, ambos estaban confundidos con lo que habían vivido, lo conversaron mucho sin encontrar explicación. Posteriormente se preparaban para ir a dormir, cuando en ese instante sintieron un ruido muy extraño, como si algo se hubiese posado en el techo, Juan preparó la escopeta con la que sale a cazar y sigilosamente abrió la puerta principal de la casa, no había absolutamente nada ni nadie, revisaron atrás, adelante, por todos los sectores y no encontraron rastro ni señal alguna de ese ruido, Juan puso la escalera con la intención de subir al techo, cuando de sopetón se escucha a su esposa gritar… ¡Juan! ¡Juan!, ¡Juan! ven, ven, corriendo. Al entrar Juan a su casa ve a su esposa con su hija Emilia de la mano… ¡Llegó, llegó Juan! Un milagro, un milagro, ¡Llegó nuestra pequeña!      Fragmento de la novela "La caja negra de latón"